Tras la batalla de Lepanto: Objetivo Estambul

La duda que pudo aumentar un Imperio

Twittear Autor: Don Juan de Austria

Tras la más alta ocasión que los tiempos vieron, que dijo Cervantes, se presentó otra excepcional ocasión: La de atacar al Turco en su mismo corazón. Uno de sus protagonistas, Juan de Austria, nos relata la aventura, entre la historia y la ficción, de cuando Felipe II pudo convertirse en Imperator Orientalis.

Imperator Orientelis

Era 7 de octubre de 1571, y en su apogeo estaba mi triunfal batalla de Lepanto. Las aguas, tintadas por la sangre del combate, al fin se calman...hace escasas horas cientos de galeras de la flota turca y de la liga Santa se enfrentaban a muerte por el dominio del viejo "Mare Nostrvm", pero los arcabuces y buen hacer de los tercios y "capitanes" españoles decantaron la balanza. Farnesio, Requesens y el marqués de Santacruz, , tocados por una estrella y bendecidos por el Altísimo, cerraron cada agujero que abrieron propios y extraños. Estoy cierto, como Capitán de la Santa Liga, que la cobardía demostrada por algunos de nuestros aliados fue tapada con el coraje de la sangre española...Ha sido una gran jornada, pero… ¡son muchos los muertos y mas aún los heridos! Mi humanidad me recuerda que hemos de cuidar de ellos, pero mi corazón de militar me exige que no olvidemos lo logrado y que pongamos miras en nuevos objetivos.

Los informes llegados tras la batalla no son nada halagüeños, acabamos de terminar con la maldita y enfermiza flota turca, y ya tenemos noticias de la mano que tiende el rey francés.

No hay que perder tiempo, hemos de lograr que "la mayor batalla jamás vista" sea una simple escaramuza…Nos replegamos, hay que rearmarse, hacer acopio de vituallas y poner las bocas de los arcabuces en una sola dirección…ESTAMBUL.

No todos nos replegamos, di buenas órdenes para que 2 galeras, bajo el mando del "jamás vencido",Bazán se acercaran lo más posible a sus puertos, recopilaran información y esperaran el arribo de la flota "Santa"…Ni una chalupa, ni galera, ni barca de pesca, sólo la imponente Rumeli Hisari frena a los hombres de Bazán que han de buscar refugio en una cala próxima, la fortaleza erigida por Mehmed en su camino a la conquista de Constantinopla, hace que el viejo cuerno de oro y su cadena sean un juego de críos.

El Gran turco siempre se vio intocable, la gran flota y los cofres que sustentaban a los piratas, hacia de la capital otomana inaccesible, pero sin flota y con los "bien pagados" berberiscos la oportunidad es posible, pero el rey siempre fue reacio a extenderse hacia el este, y más siendo el imperio musulmán el que tendría como un muro...

Pero allí estaba la Santa Liga, bajo mi mando, leal al Rey y con la duda entre gola y coraza, un ataque podría traer la mayor victoria de la cristiandad y unos de los mayores reconocimientos de la historia, pero el fracaso podría ser el final…y sobretodo el rechazo de mi hermano, el Rey. Oh, Felipe, cómo explicarte la necesidad de la inmediateza en esta toma de decisión, que a mi juicio, puede ser la gran proeza de tu reinado.

Vuelvo de mis pensamientos…¡¡ Manos a la obra !!, gritó Bazán, quien escondido en una mísera cala turca mando a tres hispanos de oscura tez vestir con los harapos que aún quedaban en la cubierta tras Lepanto, y allí los mandó, al infierno de Rumeli Hisari, voluntarios obligados que poca opción de regreso tenían en caso de ser descubiertos.

Batalla de Lepanto
Cuadro de la batalla de Lepanto

Pasaron 5 días y las galeras de Bazán ya preparaban la marcha, no había que arriesgar más y menos descubrir la posible incursión, pero ahí aparecieron los "sucios" voluntarios, con más cara de naipes que otra cosa. Raudos se presentaron ante Bazán y los informes eran burdos y escasos, pero convincentes…Muros de 7 metros de grosor, 400 jenízaros y 3 cañones de gran grosor para impedir cualquier entrada...

Según parece o entramos a sangre y fuego con todas las galeras de la Santa Liga o no habrá Dios *se santigua* que entre…

La vuelta a Messina es algo turbia pues algunas pequeñas naves supervivientes de Lepanto hacen acto de presencia pensando que ya estaban libres de la "espada Santa", no podemos dejarlos ir, sería fatal para los posibles planes…Una hora después no queda sobre el agua ni timón ni timonel. 

Finalmente en Messina, Bazán se presenta ante mi, extrañado, el marques insinúa si algún demonio o menester me acosa;¡Malditos venecianos y genoveses!, tan pronto como llegaron noticias a sus capitales ya urdían sus planes para negociar acuerdos comerciales con el vencido turco...

¿Que hacer? ¿Atacar solos? ¿Convencerlos de nuevo?, Si la formación de la Santa Liga costó sudar sangre, ahora que la posible vuelta a tierras comerciales les cegará hasta la saciedad y no querrán saber nada de nos

Querido Marqués de Santa Cruz...ni que decir tiene que una magna oportunidad se ha presentado ante nosotros, pero demasiada soledad nos rodea para la magnitud de la campaña...si en su día, Mehmed con un inmenso ejercito casi sucumbe ante los muros bizantinos, no quiero llegar a pensar el sacrificio que debiéramos hacer para expulsar de Europa al musulmán.

Este sueño quedó sepultado por la traición y conveniencia de los nuestros…

Finalmente como todos saben, el reino que acunó al anticristo, no se puede definir de otro modo a Francia, dinero y astilleros francos ayudaron a formar una nueva flota, pero pardiez, ¿cómo pudimos perder ese tiempo tan precioso?, ¿cómo dejamos que mi hermano, el prudente Felipe, desaprovechara una ocasión sin igual?

 

Fuentes:

LIBROS RELACIONADOS...
Comprar. Contad los muertos
¡CONTAD LOS MUERTOS¿: ROCROI Luis Felipe Ragel, ALTERA 2005,
El Conde Duque de Olivares
CONDE-DUQUE DE OLIVARES Jonh H. Elliott. CRITICA, 2005
El Imperio Español
EL IMPERIO ESPAÑOL: DE COLON A MAGALLANES. Hugh Thomas, PLANETA.
La rebelion de los catalanes
LA REBELION DE LOS CATALANES. J.H Elliott, SIGLO XXI, 1999
Comprar. Tercios de Flandes
TERCIOS DE FLANDES FALCATA IBERICA EDICIONES. ADRIANOPOLIS, S.L
En compras a través de nuestros links recibimos una pequeña aportación

Si quieres colaborar con nosotros ponte en contacto aquí. Cualquier aportación es bienvenida.